JM Yepes

Jorge Mario Yepes

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  • ¡NO CONTABAN CON MI ASTUCIA!

    Cuando Zhukov disparó 9.000 cañones de forma simultánea contra las posiciones alemanas en Seelow, el general alemán Gotthard Heinrici ya lo sabía gracias a los informes obtenidos de un prisionero y retiró a sus hombres diez kilómetros hacia atrás. Más de 500 toneladas de explosivos cayeron sobre trincheras vacías.

    Zhukov, convencido de que había acabado con toda resistencia, envió 3.000 tanques y cerca de un millón de hombres a tomar posesión de la tierra arrasada.Heinrici lo esperaba con su armamento intacto y sus hombres completos.En los dos días siguientes, más de 30.000 soldados soviéticos murieron a manos del Grupo de Ejércitos Vístula.Estos detalles rara vez aparecen en los informes de los vencedores.

    El desastre fue minimizado en los reportes enviados a Stalin.Fue una batalla ganada en una guerra perdida.Eventualmente, los defensores fueron abrumados. La superioridad numérica era de trece a uno a favor de los rusos.Este desastre retrasó la entrada del Ejército Rojo a Berlín por más de una semana y permitió reorganizar la defensa de la ciudad.La batalla de Berlín fue uno de los episodios bélicos más violentos de la historia.

    Los alemanes ya no peleaban únicamente por la patria o por la ideología; muchos preferían morir antes que caer prisioneros en manos de los rusos.Entre los muertos se encontraron niños de catorce años con uniformes remangados, tres tallas más grandes, todavía sosteniendo un lanzacohetes; y ancianos de entre sesenta y ochenta años, con uniformes de la Gran Guerra y sus viejos rifles.

    A estas alturas, cuando se entra a detallar las acciones humanas con lupa, uno se encuentra de frente con escenarios que ningún tipo de arte podría expresar. (Si es que hacer apología a reventarse las tripas a cañonazos se pudiera considerar “arte”… Como el necio que escribió El arte de la guerra).Hay escenarios de la conducta humana que, al conocerlos, la reflexión se hace irreflexible.

    Jm.